A esta cajera traviesa le encanta masturbarse mientras atiende a los clientes. Mientras hablaba con un cliente guapo, le mostró sus pechos perfectos. Luego, a escondidas, se tocó el coño. Después, metió los artículos que el cliente compró en una bolsa de polietileno y se los dio. Casi la pillan masturbándose.
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